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La verdad del espiritu santo, y la locura de los espirituales

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LA VERDAD DEL ESPIRITU SANTO, Y LA LOCURA DE LOS ESPIRITUALES

Hablar del Espíritu Santo es conocer la promesa del Espíritu como Consolador. Veamos los siguientes aspectos fundamentales que a esto se refiere:

 -A SU PRESENCIA CON NOSOTROS PARA SIEMPRE (Juan 14:16-17).

-A SU ENSEÑANZA, RECORDATORIO Y CONMEMORACIÓN DE TODO LO DICHO POR JESÚS (Juan 14:26).

-DARÁ TESTIMONIO DE JESUCRISTO (Juan 15:26).

-CONVENCERÁ AL MUNDO DE PECADO, DE JUSTICIA Y DE JUICIO (Juan 16:8-11).

-NOS GUIARÁ A TODA VERDAD (Juan 16:13).

-NOS HARÁ SABER LO QUE HA DE VENIR (Juan16:13).

-GLORIFICA A JESÚS (Juan 16:14; 1Corintios 12:3).

-DERRAMAR EL AMOR DE DIOS  EN NU-ESTROS CORAZONES (Romanos 5:5).

-LA COMUNIÓN CON TODOS (2Corintios 13:14).

EL CONSOLADOR - Es interesante el trasfondo espiritual de esta palabra: En el hebreo "NAKJÁM" que significa = (suspiro fuerte, aliento fuerte o respiración fuerte) y en el griego "PARÁKLETOS" que significa = (intercesor, consolador -abogado).

 Creo que Jesús mismo conociendo el fundamento principal del Espíritu Santo, establece en Él, el nombre del "Consolador", el Espíritu de Verdad. Ya que solo puede provenir de Dios un "SUSPIRO TAN FUERTE" o un "ALIENTO TAN FUERTE" que nos socorra, que interceda, que nos represente como abogado, que nos consuele, perfeccione, afirme, fortalezca y establezca (1P. 5:10-11)

No obstante, Jesús declaró más allá de toda duda que aquellos que posean el Consolador, "el Espíritu Santo", serían guiados "a toda la verdad... En aquel día no me preguntaréis nada [no habrá necesidad]" (Jn. 16:13, 23). "El Consolador... os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Jn. 14:26; Jer 31:33-34; He. 8:10-11).

Pero también refirió algo supremamente importante para que no seamos engañados por las imitaciones del mundo, diciendo: "...El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros" (Jn. 14:17).

 Miremos como ejemplo, lo que ocurrió en días de Moisés y faraón:

-Janes y Jambres (Hechiceros de Faraón): -"Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe". (2Ti. 3:8)

-"HaShem dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.Y Faraón no os oirá..." (Éx. 7:1-4).

-"Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como HaShem lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra. Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus ‘encantamientos'

= ("encantamiento" viene de la palabra "encantador" que en hebreo es "OB" que significa "de lo mismo que..."- La acción de "encantamiento" maneja dos palabras hebreas "LÁJAT" = Es como un incendio, envoltura, magia; y la otra palabra es "LAT"  = Que viene de 2 formas: 1- Algo silencioso, oculto, que no es pérsibible, en secreto. 2- Algo envolvente, que cubre, encubiertamente.)

...pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos". (Ex. 7:9-12)

-"Y HaShem dijo a Moisés: Di a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra. Y Moisés y Aarón hicieron como HaShem lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre... Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus ‘encantamientos'; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como HaShem lo había dicho". (Éx. 7:19-22)

-"Y HaShem dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, arroyos y estanques, para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto.  Entonces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. Y los hechiceros hicieron lo mismo con sus ‘encantamientos', e hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto". (Éx. 8:5-7)

-"Entonces HaShem dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto.  Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, y golpeó el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias; todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.  Y los hechiceros hicieron así también, para sacar piojos con sus ‘encantamientos'; pero no pudieron. Y hubo piojos tanto en los hombres como en las bestias. Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: ‘Dedo de Dios es éste' (Lc. 11:20; Mt. 12:28). Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como HaShem lo había dicho". (Éx. 8:16-19)

-"Entonces HaShem dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: HaShem, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra.  Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra". (Éx. 9:13-16)

-"HaShem dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón; porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales, y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que Yo hice en Egipto, y mis señales que hice entre ellos; para que sepáis que yo soy HaShem". (Éx. 10:1-2; Is. 45:5-7) -Esto declarado por Dios, me da entender: Que todas las señales mostradas en Egipto fueron hechas por el ‘Dedo de Dios', El Espíritu Santo (Ex. 7:3; 8:19 -Lc. 11:20; Mt. 12:28); hayan sido obradas por Moisés o por los hechiceros Janes y Jambres para ‘endurecer su corazón'. Pero el ‘Dedo de Dios' seguirá siendo el Espíritu Santo (Ex. 31:18).

He puesto este ejemplo, para que observemos el mover espiritual de nuestro tiempo, donde el mundo y Satanás intenta hacer lo mismo que Dios hace en su iglesia, imitando la unción y los ministerios, disfrazándose como ministros de justicia y como ángel de luz (2Co. 11:12-15; 2Ts. 2:7-12).

El propósito más grande del Consolador es no dejarnos huérfanos (en manos de lobos que quieren hurtar y matar y destruir -Jn. 10:1, 8-10). Sino, establecer en nosotros la paternidad de Dios (Ro. 8:14-17 -ADOPCIÓN- un tema que profundizaremos después).

Además Cristo nos aseguró que el Consolador estaría con nosotros todos los días en una forma activa y personal (Mt. 28:20; Jn. 14:18-20).

El Consolador ejerce en nuestras vidas una comunión dinámica con cada creyente, operando y funcionando de muchas maneras:

 -EN LA ENSEÑANZA Y EL RECUERDO (Jn. 14:26): Es aquí donde el Consolador activa nuestro CONSCIENTE para aplicar lo aprendido y quitar toda duda relacionada con las Sagradas Escrituras, ejerciendo su autoridad como Maestro y Consejero.

-GUIARÁ A TODA VERDAD Y HABLARÁ DE CRISTO (Jn. 16:13; Ro. 8:14): Es aquí donde el Consolador ejerce su autoridad y deidad (como Dios) confirmando por la Palabra su relación con Dios y con Cristo (como INTERCESOR -Ro. 8:26, 27, 34), y el lugar que nosotros como creyentes adquirimos como hijos de Dios.

-OS HARÁ SABER LAS COSAS QUE HABRÁN DE VENIR (Jn. 16:13): Es aquí donde el Consolador ejerce su autoridad como el Espíritu de LA PROFECÍA (Ap. 19:10) dando toda una perspectiva escatológica, confirmando por la Palabra todo cumplimiento de las Sagradas Escrituras.

-GLORIFICARÁ A CRISTO (Jn. 16:14): Es aquí donde el Consolador ejerce su autoridad como TESTIGO de Cristo (1Jn. 5:7-9; Ap. 19:10; Hch. 5:31-32), afirmando acerca de la unidad de Cristo con Dios, y de su deidad  (como el Hijo de Dios); confirmando por la Palabra la continuidad del Ministerio Sacerdotal establecido por el Espíritu Santo en Cristo el Mesías (He. Caps. 7, 8, 9 y 10). Donde dice el escritor de los Hebreos (9:8): "Dando el Espíritu Santo a entender con esto...", que la relación de Dios con Cristo (cumplió su propósito de REDENCIÓN, como propiciación por el pecado, y que hoy cumple su propósito como INTERCESOR -Ro. 8:26, 27, 34; He. 7:22-25). Aunque el propósito mas fuerte del Espíritu Santo es GLORIFICAR y exaltar el Nombre de Cristo (1Co. 12:3; Fil. 2:9-11).

-CONVENCERÁ AL MUNDO (Jn. 17:8-11): Es aquí donde el Consolador ejerce su autoridad con un carácter de ABOGADO (en Cristo -1Jn. 2:1). Como DEFENSOR, estableciendo su defensa hacia los creyentes frente a cualquier tipo de tribunal (Jn. 16:13; Mr. 13:11; Ro. 8:33-34), ante situaciones injustas y acusaciones falsas.

Pero además se encarga también como FISCAL de convencer al mundo de todos sus pecados, de sus injusticias y del juicio venidero (JUSTICIA y JUICIO -Is. 11:1-5; Ro. 2:16; 2Ti. 4:1). Por esto hay que tener cuidado, ya que su ejercicio como FISCAL con EL NO CREYENTE, en su alegato de ‘CONVENCER' al mundo de su pecado, que en el griego es "ELENJO o ELENCHO", que significa = (Refutar, amonestar, acusar, contender, exponer, convencer, escrutar, o hacer convicto al culpable), nadie saldrá limpio ni se justificará ante su juicio, y todo cargo de culpabilidad se imputará para condenación. Es aquí donde debes entender que en el Día del Gran Juicio el ‘único' que te podrá ayudar o acusar será el Espíritu Santo, ya que Satanás fue lanzado fuera como acusador (Ap. 12:10).

El Espíritu Santo nos guiará a toda verdad, y por supuesto es cierto que para conocer la verdad es necesario tener una contundente claridad de que el Espíritu de Dios se reveló como Consolador por medio de la Palabra de verdad, para que los santos hombres de Dios hablaran siendo inspirados por el "SUSPIRO FUERTE" o el "ALIENTO FUERTE" del Espíritu Santo, y que esta palabra profética se escribiera en el pasado (2 P. 1:19-21).

El poder del Espíritu Santo COMO CONSOLADOR crea en nosotros un convencimiento y un testimonio tan poderoso de Cristo, que nuestra vida es totalmente transformada y cambiada. Y esta es la única evidencia para nosotros, que la obediencia que hemos de tener a Su Palabra, el cuidado y la guía divina para cumplirla, nos llevará a una vida plena y perfecta comunión con Cristo Jesús. Esto manifiesta, no la presencia literal de Jesús (ya que Él está en el cielo), sino su presencia espiritual ya que Él está atento a todo lo nuestro; enviando del Padre el Espíritu conferido para consolar a los creyentes, dando el poder, el ímpetu, el suspiro o aliento fuerte necesario para que esta palabra hablada (Lc. 12:11-12), se encarne en el creyente, para que los que nos escuchan entiendan que no hablamos simplemente la palabra de los hombres, sino, la Palabra del Dios Vivo. Es aquí donde se cumple el verso del Evangelio de Juan (1:14): "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad". Cuando esa preciosa palabra se hace carne en nosotros, y habita en nosotros, ES CUANDO VEMOS LA GLORIA DEL ÚNIGENITO DEL PADRE, que nos llena de gracia y de verdad.

Olvidemos el supuesto misterio "espiritual" y apliquemos una interpretación racional a las acciones del Espíritu Santo, y entenderemos lo que significa EL CONSOLADOR. Léase el Libro de los Hechos de los Apóstoles y ahí hallará exactamente lo que hizo el Espíritu Santo (véase en particular Romanos 15:17-21). Pero quiero que entendamos, que el propósito del Espíritu desde el principio fue: (1) guiar a toda verdad, (2) demostrar la verdad por medio de sus acciones u operaciones (- estas eran de diversas clases en 1Corintios capítulos 12, 13 y 14; Ro. 12:3-10 y Ef. 4:7-13 - que nos enseñan la verdad de las diversas operaciones dadas por el Espíritu Santo, y en cada una de estas porciones bíblicas aparece una lista de ellas -).

Si alguno profesa "posesión", debe cumplir interior y exteriormente estas cinco condiciones:

  • 1) Que conoce la verdad del evangelio y es obediente a este evangelio (Ro. 1:16; Gá. 1:6-10; Ef. 1:13-14; 1Ts. 2:4)
  • 2) Que se somete y sujeta a toda autoridad establecida por Dios (Gobernantes, Misión, Ministerios, Cuerpo de Cristo, Concilios, etc. - Ro. 13:1-5; Sal. 133 -guardar la unción sacerdotal).
  • 3) Que permanece en Cristo y guarda sus mandamientos (Jn. 14:15-16, 23; 15:4-10).
  • 4) Que debe hacer todas las cosas decentemente y con orden. Entendiendo que el don o la gracia dada por el Espíritu se sujeta al que lo ministra, pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz (1Co. 14:1, 12, 31-33, 39-40).
  • 5) Que puede usar el poder públicamente, con efectos visibles para ser examinado y juzgado como veraz (1Co. 2:1-4; 4:18-20; Hch. 19:2-20; 13:6-12; 8:913).

La primera, la segunda, la tercera y la cuarta condición son fundamentales y tan necesarias, que si no se cumplen a cabalidad, la quinta condición espiritualmente no podría ser genuina.

Por estas premisas decimos categóricamente que el poder del Espíritu Santo NO SE CONFIERE DE UNA FORMA FACILISTA, NI EMOCIONALISTA, YA QUE ESTA DESTINADO POR DIOS A UNA TOTAL Y PLENA OBEDIENCIA A SU PALABRA (Pr. 1:20-23; 14:15-16).

No debe existir ninguna dificultad en las operaciones del Espíritu Santo como Consolador, para que sean manifestadas, comenzando desde el OIR la predicación de la doctrina fundamental (Hch. 10:44; 11:4-18) creyendo a la Palabra declarada. El hecho de que la haya, entre aquellos que poseen el Consolador, indica que no se puede tomar en serio a aquellos que afirman que lo poseen.

La notoria incapacidad de algunos de estos supuestos poseedores de los dones para justificar bíblicamente sus creencias indica que no han sido guiados por el Consolador a toda la verdad y al conocimiento total de su Palabra. Porque esta escrito, que aquellos que verdaderamente poseen el "Consolador" y los dones del Espíritu Santo harían "aun mayores obras" que las que hizo Jesús (Jn. 14:12,16). La excusa de muchos de los cristianos ‘espirituales' al no poder efectuar dichas operaciones para los milagros, prodigios y señales es culpar que los que son ministrados no tienen la suficiente fe.

Se enfrenta aquí la realidad, el don depende del Consolador y de nuestra comunión con Él, implicando primero un verdadero conocimiento de las Sagradas Escrituras, ¿poseen o no los dones milagrosos del Consolador? Si afirman que sí, entonces "mayores obras que éstas hará" (Jn. 14:12) -no que "tal vez hará".

Todo lo expresado anteriormente nos hace pensar que el mover espiritual establecido en los últimos tiempos, ha puesto al Espíritu Santo como el ‘protagonista' principal en las bocas de todos los que dicen ser "creyentes", y aun de aquellos que son adversarios a sus manifestaciones.

Lo mas extraordinario de todo esto, es, que muchos de los que manifiestan ser usados por el Espíritu Santo, viven unas vidas sin la integridad necesaria requerida por Dios para ser usados como instrumentos de su poder, asumiendo textos como este "... y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios..." (1Co. 1:25-29), y suponen que tal como somos o estamos, así nos usa Dios, sin preocuparnos, ni aun procuramos ordenar nuestro mal testimonio. En estos actos del hombre, es donde no concuerdan las Sagradas Escrituras que son verdaderamente Inspiradas por el Espíritu Santo de Dios (2Ti. 3:14-17), y es en esto, donde vemos, encontramos y descubrimos a quienes viven la verdad o el fraude, ya que la Biblia nos habla del Poder del Espíritu Santo dado por la integridad (Sal.51:10-12; Jn. 14:17; 1Jn. 3:24; 4:4-6); pero también nos declara que aquellos que no creen ni viven la verdad: "...Dios les envía un poder engañoso, para que crean a la mentira..." (2Ts. 2:9-12).

Por todo esto Cristo dijo: "ESCUDRIÑAD LAS ESCRITURAS; porque a vosotros os parece que "EN ELLAS TENÉIS" la vida eterna; y "ELLAS SON" las que dan testimonio de Mí..." (Jn. 5:39), "...LAS PALABRAS que Yo os he hablado SON ESPÍRITU Y SON VIDA" (Jn. 6:63).

LAS MANIFESTACIONES DE PODER EN NUESTRAS VIDAS, NO SON SIEMPRE, LA DEMOSTRACIÓN DE LA PRESENCIA DEL ESPIRITU SANTO EN NOSOTROS, SIMPLEMENTE PORQUE POR MEDIO DE NOSOTROS SE REALIZAN Y MANIFIESTAN PRODIGIOS Y MILAGROS, ESTO PUEDE CONVENCER A LOS QUE LOS BUSCAN Y NECESITAN; PERO A DIOS SOLO LO CONVENCE EL CUMPLIR SUS MANDAMIENTOS Y EL OBEDECER A SUS PALABRAS DE VERDAD (Mt. 7:21-23; Stg. 1:18; 1Pe. 1:13-25; 2:1-8). ESTO VERDADERAMENTE DEMUESTRA UNA VIDA INTEGRA, RENACIDA Y LLENA DEL PODER DEL ESPÍRITU SANTO.

Ahora, centrémonos bíblicamente en el verdadero don que tenemos y no mostremos aparentemente lo que no tenemos ni sabemos, ni conocemos del Espíritu Santo. Ni digamos que somos cuando no lo somos. ...Porque hay muchos que dicen ser y no lo son, y los has hallado mentirosos (Ap. 2:2; 3:9).

 Hoy, cantidades de ‘espirituales' que actúan locamente Imponiendo Manos sin entender que en este acto de Imposición de Manos lo más extraordinario e impresionante, delicado y peligroso es la TRANSFERENCIA DE PECADOS PERMITIDA POR DIOS.

Quiero dar un poco mas de conocimiento en esta doctrina para enseñar el verdadero fundamento bíblico dado por Dios.

La Biblia establece como una de las "Doctrinas Apostólicas", la Imposición de Manos. Esta Imposición de Manos está establecida desde los tiempos de los primeros patriarcas. Donde se transfería por medio de la Imposición de Manos una bendición. Un poder o la autoridad de un patriarca sobre el siguiente, en la línea de la primogenitura establecida entre los hijos, como en el caso de Jacob para bendecir a los hijos de José (Gn. 48:13-22).

En tiempos de Moisés, Aarón, por ordenanza de Dios, puso sus manos sobre el Chivo Expiatorio en lo que sería la festividad del Día del Arrepentimiento. Lo extraordinario era que por medio de este acto de la Imposición de Manos los pecados del pueblo eran transferidos al macho cabrío y estos a su vez regresaban a donde provenían, al desierto o Azazel. Dos carneros se sacrifican en ese día. El primero en el altar para holocausto y expiación (Lv. 16:5). El segundo, Azazel, el carnero expiatorio, la palabra aparece solo cuatro veces en las Escrituras. La palabra en hebreo para chivo expiatorio es Azazel, la traducción llamada "Septuaginta" la traduce: "el carnero que se va" = "EZ" = "carnero", "AZAL" = "irse".

Juan dice: "He aquí el Cordero de Elohim que quita el pecado del mundo" (Jn 1:29). Jesús (Yeshúa) no solo es la oveja llevada al matadero de Isaías capitulo (53), sino también el Azazel de Levítico capitulo (16), hecho maldición por nosotros, como está escrito (Gá. 3:13).

Levítico capítulo (16), específica que el 10 de Tishrei es el día en el que el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) conduce una ceremonia especial para purificar el templo y al pueblo. La parte central del ritual es cuando el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) presenta un becerro y dos cabras como ofrenda especial. Primero, sacrifica al becerro para purificar el templo de cualquier impureza (lo que hoy podría llamarse "vibraciones negativas") provocadas por los pecados del sacerdote y de su casa (Lv. 16:6). Luego, se echan suertes para escoger a una de las cabras y sacrificarla para purificar el templo de cualquier impureza provocada por cualquier pecado del pueblo de Israel en general (Lv. 16:7-8). Finalmente, se libera a la segunda cabra en el desierto y no se sacrifica, para purificar al pueblo. Sobre esta cabra cae la suerte por Azazel y es enviada al desierto (Lv. 16:10). Antes de enviar a la cabra, el sumo sacerdote "impone manos" sobre la cabeza y confiesa todas las iniquidades y transgresiones de los israelitas, cualquiera que fueren sus pecados, transfiriéndolos de esta forma a la cabeza del animal. Así, está escrito en la Toráh: "...y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto". (Lv. 16:20-22).

 Los pecados del pueblo, y por ende también el castigo merecido por el pueblo, eran puestos sobre la cabeza del Azazel, el chivo expiatorio. Este llevaría sobre sí los pecados del pueblo y el castigo merecido. La figura del Azazel enviado al desierto es interpretado también como la imagen de Satanás (Ha satan), siendo lanzado al lago de fuego (Ap. 19:20).

En la ceremonia de los dos machos cabríos, se consideraba que ambas cabras eran sacrificadas. Se ataba un listón rojo carmesí alrededor de los cuernos de la cabra sellada como Azazel. En el momento preciso, se llevaba a la cabra a un risco en el desierto y se le lanzaba desde lo alto del risco.

Jesús (Yeshúa), durante su primera venida, figuró como un tipo de macho cabrío sellado con la suerte de Adonai. Pero Jesús (Yeshúa) se dio también a sí mismo como Azazel que quisieron despeñarlo pero no era aún el tiempo para su sacrificio -Lc. 4:29-30- (siendo en el tiempo de su cumplimiento, una ofrenda de expiación por los pecados de nosotros), transfiriendo Dios todos los pecados del mundo sobre Él (Is. 53:1-6; 1Co. 15:3; Gá. 1:3-4; He. 2:17; 1Jn. 2:2; 4:10). Este acto confirmó las bases del este ritual sacerdotal para el perdón de los pecados del pueblo, como enseñó Moisés al sacerdocio en el libro de Levítico capitulo 16.

De este acto de Imposición de Manos lo más extraordinario e impresionante, delicado y peligroso es la TRANSFERENCIA DE PECADOS PERMITIDA POR DIOS.

 Existe también en las Sagradas Escrituras muchas operaciones establecidas por Dios mediante la Imposición de Manos, como son:

El acto de la Ordenación Sacerdotal. El llamamiento ministerial usado en la Iglesia para dar autoridad a una persona para alguna asignación ministerial. También existe por la Imposición de Manos la facultad de implantar por el Espíritu un don, o también para comunicar algún mensaje del Espíritu Santo. Todo esto era logrado y establecido por la Imposición de Manos (Nm. 8:10-14; 27:18-20; Dt. 34:9; Hch. 6:3-6; 8:15-19; 1Ti. 4:14; 2 Ti. 1:6; Ro. 1:11)

Jesús nuestro Maestro nos dio ejemplo del manejo de nuestras manos y sobre todo acerca de la Doctrina de la Imposición de Manos. (Mt. 8:3, 15; 9:18, 25; 19:13-15; Mr. 1:31, 41-42; 5:23, 41; 6:2, 5; 7:32; 8:22-25; 10:13-16; 16:18; Lc. 4:40; 5:13; 8:54-55; 13:13). En el evangelio de Lucas (24:50), Jesús antes de ascender a los cielos dice la Escritura: "...Los sacó fuera hasta Betania, alzando sus manos los BENDIJO". La palabra usada para "alzar" en griego es "EPAÍRO" que viene del griego "EPÍ" que significa = (super-imposición, sobre, encima) y del griego "AÍRO" que significa = (elevar, alzar, levantar), dando la palabra "EPAÍRO" el significado real a la doctrina de Imposición de Manos, que es: ALZAR LAS MANOS IMPONIENDOLAS SOBRE LA PERSONA QUE SE VA A BENDECIR. Otros ejemplos están en los textos de: -Hch. 4:30; 5:12; 6:6; 8:17-21; 9:12, 17-18; 13:3; 14:3; 19:6; 1Ti. 4:14; 5:22; 2Ti. 1:6; He. 6:2-.

Los Evangelios trasmiten de manera reiterada, diversas imágenes que nos hablan, del poder espiritual establecido por la Imposición de Manos, al ser ministrado correctamente bajo la dirección sacerdotal (por autoridad). Muchos hombres de Dios incluyendo a Nuestro Señor Jesucristo y sus apóstoles utilizaron la Imposición de Manos en la ministración para varios aspectos como:

 •1.    Consagración de Ofrendas (Lv. 1:4; 3:2; 4:15; 16:21)

•2.    Transferencia espiritual (Lv. 16:20-22; Is. 53:4-6; Mt. 8:17; 1Ti. 5:22; Nm. 11:14-17, 24-30)

•3.    La Ordenación (Nm. 8:10-14; 27:18-20; Dt. 34:9; Hch. 6:3-6)

•4.    Recibir el Espíritu Santo o algún Don (Hch. 8:15-19; 19:6; 1Ti. 4:14; 2Ti. 1:6; Ro. 1:11)

•5.    Bendecir (Gn. 48:14; Mt. 19:13-15; Mr. 10:13-16)

•6.    Sanar (Mr. 6:5; 7:32; 16:18; Lc. 4:40; 13:13; Hch. 9:17; 14:3; 28:8)

También las Sagradas Escrituras, nos han dejado constancia, incluso, del poder espiritual que emanaba de ciertos hombres de Dios (con tan solo un toque de sus cuerpos o prendas), aún después de muertos como es el caso de Eliseo que con solo tocar sus huesos, un hombre después de muerto revivió (2R. 13:20-21); también Cristo emanaba este poder que con solo tocarlo se sanaban (Mt. 9:20-21; Mr. 5:27-30; Lc. 8:43-47); y aún fue mas fuerte el poder que emanaba del apóstol Pedro después del derramamiento del Espíritu Santo, que tan solo con su sombra muchos eran sanados (Hch. 5:15-16).

Toda esta transferencia de poder espiritual, nos ha llevado a vivir en estos tiempos un poderoso mover espiritual que la iglesia debe reconocer y discernir espiritualmente. Primero: El PODER está en CREER. Segundo: El PODER actúa por ACEPTAR sobre mí lo que OTROS CREEN (La PUERTA de mis sentidos se abre al aceptar a otros que no conozco y que no son la persona correcta, digna o adecuada -Hch. 8:18-22-, PONGAN SOBRE MI SUS MANOS Y MINISTREN SOBRE MÍ sus creencias espirituales Y OCULTAS (OCULTISMO) -Pr. 16:1-2).

 Hay que tener mucho cuidado en las ministraciones no sea que nuestros sentidos sean extraviados de la verdad por creer a la mentira (2Co. 11:3-4; 2Ts. 2:9-12), o que después de haber comenzado por el Espíritu, terminemos viviendo en la carne, siendo fascinados o motivados por otro espíritu (Gá. 3:1-3).

 Creer a la mentira es creer también a los mentirosos (Mt. 7:15-16; 24:11, 24; Mr. 13:22; 2Co.11:13-15; 2P.2:1-3; 1Jn. 4:1-6; Ap. 2:2). Es aceptar todo lo que nos hablan como si fuera verdad, aún cuando los que nos hablan y MINISTRAN, no conocen ni saben con certeza, ni tienen fundamentos de la verdad ni en lo que hablan y hacen. Hay que escudriñar LAS ESCRITURAS y conocer la verdad (Jn. 5:39; 17:3). El Espíritu Santo nos guiará a toda verdad.

¿Por qué crees, sigues, gustas y tocas lo que no es verdad?

El Apóstol Pablo nos advierte acerca de esto, diciendo:

"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscenciasEstas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdadY de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la feMas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.  Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañadosPero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo JesúsToda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra(2Ti. 3:1-17)

Es supremamente fácil ser seducidos y atraídos por nuestra propia concupiscencia (Stg. 1:13-18), y por nuestra propia mente carnal (Ef. 4:17-24) abriéndole puertas al maligno, para que sobre nosotros sean transferidos espíritus que nos lleven, a que nuestro postrer estado sea peor (Mt. 12:43-45; Lc. 11:24-26; He. 12:15).

Las puertas que más fácilmente abrimos para una "TRANFERENCIA ESPIRITUAL", son las de nuestros sentidos como lo dijo el apóstol Pablo a los corintios:

"Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.  Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis...". (2Co. 11:3-4)

En la parte espiritual de nuestro ser alma y espíritu funcionan los órganos del espíritu que manejan las Cinco Facultades superiores y espirituales del Alma. Estos órganos, cerebro y corazón dan vida a la Razón, a la Imaginación y a la conciencia (activada por nuestra voluntad al actuar). Cuando operan los sentidos de nuestro cuerpo su función se asemeja a "puertas abiertas" operadas por la llave de nuestro corazón (Mt. 15:19-20). Cuando nuestro corazón da la orden a nuestros sentidos, estos después de percibir y captar toda información externa, la envían hacia nuestra mente, para que nuestra alma almacene todo lo transmitido en nuestra memoria. En este proceso de almacenamiento, operan los 3 componentes espirituales:

•1.    La Razón: Cuando la información recibida de nuestros sentidos responde a parámetros verdaderos, independientemente de que sean agradables o no, entonces nuestra CONCIENCIA activa la voluntad y ella tenderá a actuar siempre hacia el campo de la realidad y la verdad.

•2.    La Imaginación: Cuando la información recibida por nuestros sentidos responde a parámetros captados de lo real, lo ideal, lo fantasioso, lo falso y lo imaginario, sean conceptos que se hayan captado y también conceptos que no se hayan captado en absoluto (imaginaciones). La Imaginación compone estas imágenes, y con ellas (las imágenes) nuestra CONCIENCIA activa la voluntad y ella tenderá a actuar fundamentada en los valores dados por la Imaginación. Esta información establecida en nuestra conciencia siempre nos extraviará y desviará del camino de la verdad y de la realidad.

•3.    La Conciencia: Toda orden que se forme en nuestra CONCIENCIA sea dada por la Razón o por la Imaginación, ACTIVA NUESTRA VOLUNTAD y operará sobre nuestra vida, defendiéndonos o acusándonos (Ro. 2:15). Llevándonos hacia la verdad o hacia la mentira, a estar fríos o calientes (Ap. 3:15-16).

Todo lo que reciben y perciben las "puertas de nuestros sentidos" después de abiertas por el corazón, provienen del reino natural (visible), del reino espiritual (invisible -Ro. 1:18-20) y también de la imaginación, interactuando en nuestro ser sea para bien o para mal, afectando las tres partes de nuestro ser, el cuerpo, el alma y el espíritu. Los sentidos del cuerpo son las "puertas" que mas nos afectan, ellos son las manos, los ojos, los oídos, la lengua y el olfato, medios por los cuales se hace TRANSFERENCIA ESPIRITUAL "positiva o negativa". Puede ocurrir por Ministración (unción) (Lc. 8:43-47; 1Ti. 4:14; 2Ti. 1:6) o por Contaminación. (Mt. 5:25-30; 1Ti. 5:22; Stg. 4:8; 1Ti. 2:8; He. 12:15; Stg. 3:5-8). Siempre que exista TRANSFERENCIA ESPIRITUAL, los espíritus transferidos se multiplicarán aumentando su influencia para bien o para mal (Mt. 12:43-45; Lc. 11:24-26; He. 12:15; Stg. 3:5-8).

Para los lectores simplistas y poco estudiosos por lo general se acepta una emanación de energía o fuerza proveniente de Jesús y otros piensan que del cosmos. Estas notas y otros informes escritos de esta temática, nos hablan del poder curativo de Jesucristo. Todo parece indicar que las manos de Jesús eran un medio a través del cual se canalizaba una fuerza o energía, que permitía la sanación de los hombres que tenían fe en Él.

Reconociendo así que los Evangelios nos han dejado constancia expresa de que esa energía que las manos de Jesús canalizaban se podía también depositar en objetos diversos, sobre todo en la ropa. De algún modo se nos está diciendo que su fuerza era tan intensa que llegaba a impregnar los paños con que se cubría, y bastaba que los necesitados de ella los tocaran con fe para que les fuera transmitida. Dice, en ese sentido, el Evangelio de Lucas (8:43-48):

"Mientras Jesús iba a la casa de Jairo, la gente lo apretujaba hasta casi ahogarlo. Una mujer, que padecía hemorragias desde hacía doce años y había gastado con los médicos todo lo que tenía sin que nadie pudiera curarla, tocó el borde del manto de Jesús y en el mismo instante se le detuvo el derrame de sangre. Jesús preguntó: "¿Quién me ha tocado?" Como todos decían que ellos no habían sido, Pedro y sus compañeros replicaron: "Maestro, es la multitud la que te aprieta y te oprime." Jesús dijo: "Alguien me ha tocado, pues yo he sentido que una fuerza ha salido de mí." Al verse descubierta, la mujer se presentó muy temerosa y, echándose a sus pies, contó delante de todo el mundo por qué le había tocado y cómo había quedado instantáneamente curada. El la dijo: "Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz."

El mundo ve que en Jesús emanaba una fuerza o energía que curaba. La Iglesia de Cristo sabe y cree que no es ni una fuerza ni una energía lo que se manifestaba en Jesús, sino el Poder del Espíritu Santo. Poder que hacía que Jesucristo pusiera sus manos para sanar toda enfermedad en los que creían, y poder para tocar y bendecir los niños.

También la Iglesia de Cristo sabe y cree que esta Unción y Poder manifestada en Cristo ha sido derramada y recibida por el cuerpo eclesiástico (ya que el Espíritu Santo de la promesa ha sido derramado -Hch. 2:16-18). Por consiguiente la Iglesia es poseedora y ministradora de los dones, ministerios y operaciones del Espíritu Santo, usándolos para cada fin especifico, en este caso para la sanidad de los enfermos ministrándolo por la Imposición de Manos (en el caso de los apóstoles), y también en el ungimiento con el aceite de la unción (en el caso de los ancianos - Stg. 5:14).

La práctica de la Imposición de Manos en la cristiandad es asociada con la Unción del Espíritu Santo en el libro de los Hechos. Al comienzo del ministerio los apóstoles imponían sus manos sobre los nuevos creyentes, así también a muchos de los creyentes se les escogía por la Imposición de las Manos para algún servicio en particular después de ser ministrados por el Espíritu Santo (Hch. 13:1-5).

Desde la perspectiva de la fe, la Iglesia se debe someter a todo aspecto operacional de la Doctrina de la Imposición de Manos (como, quien es el indicado para Imponer las Manos). Pero, en la perspectiva del mundo, muchos han tomado la práctica de la Imposición de Manos como un arte o método de sanidad, de bendición, o de algo oculto.

Para algunos de esta perspectiva, de esta energía o fuerza es proveniente de Dios, para otros es como una fuente universal de energía que proviene de la misma creación o del cosmos, y para otros esta energía proviene del mismo interior de nuestro organismo. Es llamada por muchos nombres alrededor del mundo, en todas las religiones y prácticas espirituales.

Esta práctica es a modo de oración, meditación, mantra o puede ser simplemente simbólica aunque no siempre es así. La Iglesia de Cristo, la usa para ministración después de los bautismos (bautismo del Espíritu Santo), en ceremonias de ministración llevadas por casi todas las iglesias, servicios de sanidad o cruzadas de sanidad según quiera llamarse, también se hace en la ordenación sacerdotal, de ministros, de ancianos, de diáconos y otros aspectos de liderazgo, dependiendo de la guianza de Dios en el rabino, sacerdote, pastor o ministro.

Es muy usada esta Doctrina de la Imposición de Manos por la iglesia en esta variedad de rituales, o para otros en sus ceremonias religiosas la usan como medio para sus sacramentos. Se ha constituido para muchos como parte de la vida diaria, creando aparentemente una necesidad de ser ministrados en todo momento por la imposición de las manos, aún en nuestras congregaciones. Por esto hay que tener sumo cuidado de no hacer las cosas por hacerlas o porque las vemos hacer por otros y creemos que nosotros también tenemos esta autoridad. Esto es algo totalmente espiritual y se debe hacer bajo todo el contexto bíblico, sacerdotal y ministerial, no debe hacerlo todo el mundo.

 Miremos el enfoque general trasmitido y recibido por el mundo, acerca de la Imposición de Manos

Desde tiempos antiguos existen notas, textos e imágenes que nos hablan del poder de sanación de las manos del hombre. Para el mundo es un hecho constatado, que cuando una persona impone amorosamente sus manos sobre la zona adolorida de un enfermo, se consigue irradiar un "poder desconocido" que hace que, al menos se mitigue su dolor.

El mundo reconoce que en el Nuevo Testamento se ha transmitido muchas lecturas, que hablan de la capacidad de sanación de Jesucristo y de sus apóstoles; poder que se materializaba imponiendo sus manos a los enfermos. Esos mismos textos hablan igualmente, de cómo gracias a la Imposición de Manos los primeros cristianos recibían el conocimiento y el poder del Espíritu Santo.

Hoy al transcurrir de los tiempos esta Doctrina Apostólica, no ha sido solo exclusividad de la Iglesia, sino que muchos han creído en este poder espiritual y han dedicado parte de su ser espiritual para canalizar este poder estudiando, practicando, y aun invocando fuentes ocultas de espíritus para lograr su cometido, usando sus propios cuerpos como canal para TRANFERIR SOBRE OTROS, por medio sus manos, su mente y su voz "dicho poder espiritual".

De todo este trasfondo espiritual ha salido lo que para muchos es la fuente de la energía espiritual de Egipto, la energía de nuestro organismo, y para otros Reiki. A continuación hablaremos de este mover espiritual relacionado con la Imposición de Manos fundamentado en el poder de la energía (espíritus) y no en Cristo.

La Historia -La Energía de Egipto

La historia afirma, que en el Antiguo Egipto ya se practicaban los ritos de imposición de manos. Y a través de ellos se conseguía transmitir al hombre la energía del cosmos.

Existe una representación de las capillas de Tutankamón en la que se puede contemplar como una diosa-estrella está recibiendo del sol un flujo de energía que está entrando por su boca. La diosa, catalizadora de esa energía, la está restituyendo a través de sus manos a una serpiente, símbolo de las fuerzas telúricas de la tierra, situada a sus pies. La escena habla del poder benefactor de la diosa. Gracias a ella la tierra absorbe la tan necesaria energía del cosmos.

En otra de las capillas de Tutankamón se representa una escena en la que el faraón avanza hacia Osiris, en tanto que Isis, situada detrás, está imponiendo su mano derecha sobre la nuca del monarca, uno de los centros vitales del hombre.

Los iniciados egipcios tuvieron estos conocimientos sobre la energía y su influencia en el hombre, de tal magnitud que en nuestros tiempos apenas llegamos a intuir.

 En esas mismas capillas de Tutankamón existe otra representación que atrae también la atención, en ella, la diosa Neftis está imponiendo sus manos sobre el signo chen, el gran símbolo del poder y de la protección mágica. El amuleto, magnetizado por la diosa, evitará que las amenazantes fuerzas negativas logren destruir a la persona que lo porte. De algún modo se está indicando que gracias al poder de la diosa, transmitido a través de la imposición de manos sobre el símbolo mágico, se consigue poner en fuga a las fuerzas del mal, en suma a esos espíritus malignos. Se cree que los discípulos de Jesús, a través igualmente de la imposición de manos, expulsaban de los cuerpos atormentados a los demonios.

Existe otra representación cuyo significado es confuso, los rayos solares están penetrando en las cabezas de personas momificadas, desde cuyos cuerpos la energía se está transmitiendo igualmente a diversas serpientes (las fuerzas telúricas de la tierra, según ya comentamos) que están situadas a los pies de cada una de las momias. La escena parece relacionarse con los conocimientos de los antiguos egipcios acerca de las distintas fases de mutación de la energía del cosmos, pero lo cierto es que en nuestros tiempos se hace difícil comprender el papel que los seres momificados juegan en ese proceso (en lo oculto - el poder de la muerte).

Todavía queda mucho por conocer en relación con las creencias egipcias sobre el mundo funerario y su relación con la energía celeste. Es posible que el significado profundo de esas creencias este integrado en el gran conocimiento secreto que estaba reservado solamente a aquellos que se iniciaban en dichos Misterios. En ese sentido, el capítulo CLXII del Libro de los Muertos contiene una fórmula mágica que transmite un poder (usando cuerpo, mente, y manos), y que pretende producir una sensación de calor en la cabeza del difunto. El texto termina indicando, precisamente, que esa fórmula es un gran Misterio y que no se debe dejar ver a nadie: "Sería terrible que llegase a ser conocida por todos. Ocúltala -se dice- cuidadosamente."

En lo que parece que existen pocas dudas es que en la cultura egipcia se desarrollaron unas creencias sobre la energía del cosmos y su influencia en el hombre (su cuerpo, su mente, y sus manos), acerca de las cuales, en estos tiempos modernos dominados por la ciencia y la tecnología, tenemos escasas posibilidades de profundizar; pero que en el ocultismo y toda su seudociencia se manipula oscuramente.

No podemos olvidar que para nosotros, el hombre es un compuesto de tres partes esenciales, el cuerpo, el alma y el espíritu (1Ts. 5:23), pero para los egipcios la visión del cuerpo inmaterial del hombre era aparentemente más amplia, ya que estaba a su vez formado por otros dos componentes: "el ba" y "el ka". El ba, que usualmente se representaba como una especie de pájaro con cabeza humana, venía a coincidir -más o menos- con lo que nosotros podríamos conocer como alma inmortal.

Pero, además, los egipcios eran capaces de distinguir lo que denominaban el ka, que vendría a ser la manifestación concreta en cada persona de la energía o potencia vital del cosmos. El ka, que se constituía como una especie de doble inmaterial del cuerpo, era la fuerza o animación de la materia. En palabras de Etienne Drioton, el ka podría ser "la calificación" hecha por el Creador, que bajo la forma de un fluido, impartía a todos los seres su propia dignidad. En resumen, el ka era una partícula de la energía divina. A través del ka el hombre era para los egipcios, una partícula de Dios. Este concepto del hombre, sin duda intensamente más profundo, impregnaba las creencias religiosas y funerarias egipcias con esa fuerza de energía.

Se nos muestra y aparece hoy como algo muy alejado de nuestro modo de pensar; como algo que solamente de manera muy superficial somos capaces de vislumbrar.

 La Imposición de Manos -Sanar con la energía de nuestro organismo

También se ha generalizado, en forma probable que la imposición de manos sea uno de los métodos de curación alternativa más antiguas, conocidas y populares. Desde el antiguo Egipto hallamos pruebas de su existencia, como en el papiro Ebers, datado hacia el 1552 a.C., y que describe a esta técnica como un tratamiento médico utilizado en aquellos tiempos.

En tiempos más modernos, el médico Franz Anton Mesmer aseguraba que podía llevar a cabo curaciones a través de la canalización de lo que él llamaba el magnetismo animal, algo diferente al conocido magnetismo físico. Para Mesmer existía una fuerza que unía "los cuerpos celestes, la tierra y los cuerpos animados", así lo declaraba en 1779. Estaba convencido de que era posible dirigir ese fluido, existente en todo el universo, y así curar cualquier enfermedad. Al principio realizaba pases con imanes alrededor del cuerpo del paciente, pero luego pensó que no era necesario el contacto directo con el imán, sino que bastaba con magnetizar los objetos para que estos transmitieran sus efectos curativos. Así llegó a colocar una cubeta magnetizada en el centro de una habitación de la que sobresalían varias varillas a las que se agarraban los pacientes.

Estas personas solían experimentar diversas reacciones nerviosas, histéricas y espirituales, ya fuesen provocadas por su fe, o al trance en que estaban siendo sometidas por algún tipo de energía que recorría sus cuerpos, o porque efectivamente la pretendida fuerza magnética que postulaba Mesmer, hiciera efecto sobre ellos. En nuestro siglo, durante la década de los sesenta, las primeras investigaciones conocidas fueron realizadas por el Dr. Bernard Grad, de la Universidad McGill de Montreal, quien llegó a la conclusión de que los sanadores psíquicos o espirituales eran realmente efectivos al emplear la energía de sus manos para curar. Realizó un variado número de experimentos utilizando plantas y animales para evitar que interfiriera la creencia o la fe de quienes fuesen sometidos como objeto de sus pruebas.

Con el húngaro Oscar Esteban y como principal colaborador, Grad provocó bocios en los ratones que utilizaría para uno de sus primeros experimentos y luego los separó en dos grupos: el primero sería de control y el segundo estaría sometido a la influencia del sanador. Luego de cuarenta días fueron comparados los ratones de ambos grupos, comprobándose que los ratones tratados por Esteban y habían desarrollado un bocio mucho menor que los del grupo de control.

En posteriores experimentos, Grad utilizó algodón que fue tocado por las manos del sanador, para colocarlo en ratones enfermos, y obtuvo los mismos resultados, aún cuando no hubo contacto directo entre Esteban y los animales. Más adelante llegaría a experimentar con plantas y semillas, obteniendo similares resultados, que demostraban que las manos del sanador, o su mente, poseían algún efecto curativo sobre los seres vivientes.

En la actualidad son muchos y muy variados los experimentos que se realizan para comprobar de una forma definitiva la existencia de esa energía que radicaría en todos los seres humanos y que sería capaz de sanar a otros, a través del contacto físico o con la sola intención y el deseo de curar.

Independientemente de ello y de la espera a que el estamento científico se pronuncie en base a lo que ya se ha investigado, muchos hospitales, médicos y enfermeras lo utilizan para apoyar a la medicina tradicional en el alivio de cualquier enfermedad, obteniendo resultados evidentemente exitosos y que van más allá de la casualidad.

Intentar aliviar una dolencia o contribuir a sanar una enfermedad por medio de la imposición de manos no es algo complicado.

Más allá del deseo de curar, basta con colocar las manos a unos 10 centímetros del lugar en el que se desea influir y durante un tiempo no mayor a los diez minutos. Aún si las manos se colocan sobre la cabeza, estando el dolor localizado en otra zona, se logrará igualmente un efecto sanador, ya que esta energía, que parece emanar de nuestras manos o de nuestro organismo, es capaz de dirigirse por sí misma hacia la zona necesitada de alivio.

La Imposición de Manos -El Reiki

A fines del siglo XIX vivía en Kyoto (Japón) Mikao Usui, al parecer un sacerdote que impartía clases en la universidad de esa ciudad. Este personaje, consciente de que tanto Jesucristo como Buda sanaban a los enfermos a través de la imposición de manos habría dedicado una buena parte de su vida a investigar en los textos antiguos intentando identificar los métodos que se habían aplicado para conseguir tan espectaculares resultados.

 En el caso de Jesús, los estudios se centraron en el Nuevo Testamento y en los antiguos comentarios de esos textos bíblicos, sin conseguir ningún resultado satisfactorio. No sucedió así en el caso de Buda, ya que según dice la tradición Mikao Usui habría encontrado algunos textos sánscritos escritos por uno de los discípulos del Maestro en los que se describía claramente la forma en que Buda había sanado a los enfermos.

En base a ese descubrimiento y a sus meditaciones y trabajos en relación con esta materia, Mikao Usui está considerado como el padre de los modernos estudios sobre la energía universal o Reiki, palabra de origen japonés. Lo que se pretende a través del Reiki, a fin de cuentas, es profundizar en los métodos curativos que buscan la sanación a través de la imposición de manos. Con el Reiki y sus técnicas se consigue que la energía, "que lo impregna todo", influya de manera positiva en la salud del enfermo.

 No cabe duda de que el universo está pleno de energía. Si algo distingue a nuestro mundo es, esencialmente, que la energía lo impregna todo. La energía fluye de manera incesante por todo lo que tiene vida. Sin ella los seres vivos perderían inmediatamente su vitalidad.

 A través del Reiki, cuyas técnicas se deben esencialmente a Mikao Usui, se pretende conseguir el equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu del hombre. El trabajo a realizar busca en esencia desintoxicar el cuerpo del enfermo de energías negativas o indeseables, así como restablecer el equilibrio de los centros energéticos del cuerpo, los denominados chakras. Gracias al Reiki, el organismo enfermo recibe la energía que el sanador le está transmitiendo. Está energía (manifestación de la fuerza que impregna todo el cosmos), es enviada precisamente a los puntos del cuerpo que la están necesitando, y a través de ella el enfermo se llenaría de la Luz y por ende del amor de Dios (o de un ¿ángel de luz? -2Co. 11:14-15).

 Desde un punto de vista meramente mecánico el Reiki es un método de imposición de manos en el que el sanador va siguiendo los meridianos de la acupuntura china. Con este trabajo se consiguen desbloquear los chakras o centros energéticos, agarrotados en el caso de las personas enfermas. Esos bloqueos de energía, al impedir su libre circulación por el cuerpo, son los causantes de los males que invaden al paciente: molestias diversas, dolor, estrés, etc.

La canalización que se utiliza para pedir la energía, se entregará una vez que la persona haya pasado ya el curso completo, se hará la iniciación a  distancia, una vez que pueda tener contacto y explicar como ser canal.

En la terapia de energía Reiki existen dos maneras de activar la energía, una la más conocida imposición o posturas de manos, y la otra a nivel aurico.

 La terapia imposición de manos (Canalización, pedido de protección, acariciado de aura): Hablamos de una sesión, en la cual estamos entregados a ‘PATRONES' ya establecidos donde ya existen muchas posturas, sabemos donde empezamos (cabeza) y donde terminamos (pies) cada postura tiene una duración de tres a cinco minutos, incluso más. En está sesión, durará una hora o mas tiempo. En esta sesión tocamos el cuerpo físico, menos el cuarto chakra (cardiaco) y el primer chakra (entrepiernas) por ética. En esta sesión estamos pendientes de la hora y el cambio de posturas. En esta no tenemos tiempo de meditar. Una vez que se haya terminado la sesión se cierra el "aura" y se deja en conexión directa al cosmos, se dan las gracias por haber sido un buen canal y se corta el contacto.

Para el corte de contacto con la energía y la persona, solo se sacuden las dos palmas como retirando una pelusa o sencillamente se soplan las palmas al cielo.

La terapia a nivel "aurico" (Canalización, pedido de protección, acariciado de aura): Hablamos de que es una sesión luego de canalizar, protección, acariciado de aura, solo cerramos los ojos y nos dejamos guiar por nuestra sabiduría intuitiva (mentalismo, trance, médium, telequinesis) sin tocar el cuerpo físico, ya que trabaja a nivel espiritual. ....continua en estudio 'La verdad del espiritu santo, y la locura de los espirituales 2'.

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Comentarios La verdad del espiritu santo, y la locura de los espirituales

Hola querido Pastor; como siempre es un tema de gran bendición a mi vida, además compartir estas verdades en mi GCI quitará muchos mitos y tabus y traerá libertad a las vidad de muchos.
SEguiré estudiando el tema con más tiempo. Dios le guarde

OLGA LILIANA TORRES OLGA LILIANA TORRES 20/03/2010 a las 00:22

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